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martes, 9 de enero de 2018

- Llamada urgente para la capitán del barco -

<<Cobarde!>>
Así comenzaría nuestra discusión. Con mi grito en el cielo por haberte ido sin avisar. Por el portazo mudo que me diste. Por esas vacaciones que me concediste en pleno diciembre .
Por marcharte sin decir a donde.
Mis ojos empezarían a escupir sollozos que quedarían atrapados en el umbral del orgullo. Mientras que mi boca te tacharía de un sin fin de verdades para mis sentimientos; un montón de palabras que harían pitar demasiado nuestros oídos. 



Me regalaste tu perdón y un puñado de promesas que juraban la inauguración de nuestro castillo amurallado.
Quisiste hacerme ver que eramos una. Que seríamos un futuro compuesto, al tiempo que simple, en el cual uniríamos tu fuerza y mi inocencia.
Me ilusionaste con un montón de palabrería barata que tu misma creías.

No te juzgaré por haber salido corriendo por la puerta de atrás; ya que al final la pesadilla se convirtió en realidad ,viéndonos envueltas en una caída libre sin paracaídas.
Te culparé por haber prometido no hacerlo. Por jurar entre delirios de fuerza que permanecerías conmigo en el campo de batalla.
Pero el miedo te pudo. Un miedo distinto a lo anterior quizás. Un miedo que se volvió tsunami. 
Siendo yo la que se quedara tras la catástrofe como encargada de la limpieza . Un algo sin alguien. Un nombre sin apellido.


No pido que vuelvas. O no de momento. Sé que eres de aprendizaje lento y de escasa paciencia.
Lo único que reclamo es ese manual de instrucciones que te llevaste, capaz de explicarme como mantener el barco a flote sin encallar.

Atentamente < yo >



' Waisy ' .

jueves, 7 de diciembre de 2017

Yo quiero seguir queriendo,pero con otro "quiero"

El secreto siempre estuvo en el querer; el querernos; el quererse. En ese dichoso verbo que tan fácil parece de conjugar y tan difícil que creerlo.
Mi cabeza empieza a conjugarlo en un "quiero"; un presente simple; algo sin complicaciones; un algo de un ahora.
Un quiero que quiere cambiarme toda. 
Ordenarme sin ordenar lo desordenado. Empezar de cero desde la mitad de la historia. Marcando ese punto final que defina mi punto seguido.

Un presente simple que parece venir acompañado de un imperativo. El cual pretende imponerse a esa parte dormida, que intenta despegarse de tantas sabanas con sabor agridulce de sueños y pesadillas.
Un quiero un tanto dictador. La imposición de su primera norma rezará que en mi mente solo habrá sitio par una persona: un yo mayor. Los demás deberán comenzar su desalojo de inmediato o, en su defecto, buscarse la vida para hacer hueco en mí. 
Limpiará también los pasillos de mi mente, bañándolas con jabón y egoísmos. Y cobrará precio de entrada por las visitas.
Será verdugo de pulso firme con los miedos,los atascos,las huidas por la puerta de atrás, los caminos fáciles y con todas esas palabras bonitas susurradas a doble tempo.
Será, a su vez, el primer verbo reencarnado en perdón. Un perdón consecuente de sus actos,pero que recordará, cual despertador, lo humana que soy.

Un quiero que pretende imponer la ley del esfuerzo bajo la clara supervision del general "disfrutar".

Un quiero chapado al aquí y ahora. Moderno donde los haya. Capaz de comerse miradas punzantes sin dejar rabuñazos en la garganta. Con chubasquero y botas para que que resbalen mejor los problemas.Un quiero que no quiere nada y lo quiere todo.

Porque la cuestión siempre estuvo en el querer; pero no en uno cualquiera, sino ese que te permita hacer un uso completo del verbo; un "quiero" que me deje querer.


Waisy.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Jugando a un tu y yo

Ya no mas esperas. Tengo demasiadas ganas de seguir corriendo.
Así que no quiero pararme. 
No por nadie.
Solo con un alguien.
Alguien que no impida que la suma de los dos acabe por restarme a mí. Que acabe dejando a deber un algo que nunca fue suyo: mi yo.
Hipotecando mis sentimientos a cambio de unos beneficios perdidos. Unos "fondos buitre" de los cuales no fui advertida.
Porque incluso ofreciendo caridad se obtiene algo a cambio.
Sin embargo toda paciencia tiene su limite. Toda enfermedad, su muerte. Y hoy decidí que prefiero sacrificar nuestro "nosotros" a mi "yo". Prefiero un perderte, que un perderme. 
Aposte por un "quererte conmigo" no por un "quererte para mí". Y es que no vale de nada correr detrás de alguien que ya sabe donde estas tu.
Supongo que esta vez la paciencia quiso brindarme su cara más positiva y hacermelo entender sin más. Sacarme sus bombonas de oxigeno de emergencia y golpearme de lleno a la realidad. Mostrarme ese ahora o nunca que tanto necesitaba. Ese "sin hacer un drama,toma tus decisiones"
Dejas entonces de entenderlo para comprenderlo.
Comprendes que ese carro del que tirabas ya no tiene nada que transportar.
Comprendes que eso que te aportaron se quedará en eso: un verbo conjugado en pasado simple.
Comprendes que los besos y las palabras no son contratos duraderos, sino los hechos.
Que los recuerdos no deben dañar,sino enseñar.
Que mi única misión desde el principio no debió ser conquistarte,sino conquistarme

No se aún muy bien en que momento el dolor se convirtió en coraje; ni cuando el miedo a perderte a ti en la esperanza de encontrarme a mi. Ese momento en el que hacer sonreír a la chica del espejo valía mucho mas que cualquiera profecía susurrada por príncipes azules.
No se en que momento. Pero bendito momento...


Waisy.



lunes, 30 de octubre de 2017

-Conjugando el verbo "perdonar"
entre promesas-

Te perdono.
Perdono tu sonrisa tras la mano; Tu inocencia y tu ingenuidad.
Perdono tu  excesiva generosidad a veces; esa en la que se confunde bondad con estupidez.
Perdono tus "ya lo haré luego" y tus "si" a todo.
Perdono tu buena cara fuera del portal y tus tantas lagrimas frente al espejo. 
Perdono todos tus impulsivos "ahora y ya".
Perdono también ese pelo alborotado constantemente y todas y cada una de tus curvas. Tu forma de mirar y tu piel tan blanca.
Perdono todas tus borracheras ridículas y esos tropezones en público tan tuyos a veces. Todos y cada uno de esos besos que dabas sin saber. Todas las cosas que hiciste sin pensar.
Perdono tu locura espontanea. Tu dichosa manía por olvidarte de ti recordándolas a ellas y a ellos.Por esa espera constante de los demás. Por haber creído que podías ser ellas: tu intento de aceptación colectivo.
Quiero perdonarte también tus malas elecciones; tu gran mala elección.
Tus amores-obsesivos y todos tus sueños imposibles de niña pequeña. Perdonarte por haber creído que la vida era como en las películas y que eso que llaman "príncipe azul" exista.
Perdonarte, sobre todo, esa exigencia que escondías bajo la tiranía de un buen dictador. Por  consumirte en el intento de desmentir que lo imposible siempre es imposible.
Perdonarte por esos silencios que debieron ser gritados y por haberte escondido siempre tras una sonrisa muda. Por todo lo que debías haber dicho y nunca tuviste el valor de hacerlo, aun cuando la que caías eras tu.
Perdono tu falta de egoísmo. Tu desconfianza ante tu fuerza. Por tu gran declive hacia la incertidumbre de todo.

Perdono todo lo que fuiste, pues ahora veo que sin ese tu tan tu, yo nunca sería un yo tan yo. Un yo capaz de sentirse un ella, esta y aquella de las que siempre quiso ser. Un alguien que hoy quiere desenterrarte de aquel lugar donde un día te mató lentamente. Brindarte la mano y decirte un simple gracias.
Porque si hoy pudieses verme con aquellos ojos que un día tuvimos, sentirías alivio. Un profundo alivio.
Verías en mi mirada ese eterno gracias que trae de fondo el orgullo.
Comprenderías ahora el valor de cada herida; cada tropiezo; y cada piedra que apareció en tu camino.
No puedo odiarte. Ya no. No puedo hacerlo, al entender  ahora que mi presente es gracias a tu pasado.
Que me has concedido eso único con lo que durante años tanto te atormente: "esa chica ejemplo".

Vengo pues hoy a despedirme. Pero esta vez como deberíamos haberlo echo. Sin dar la espalda; sin portazos ni funerales.
Quiero que sea una despedida con un hasta siempre; con un abrazo intenso y acabando con la promesa final de toda película. Un promesa sincera y necesaria. Muy necesaria. Y que ambas llevamos anhelando mucho tiempo.
Hoy quiero prometerte que no nos volveremos a ver. No volveremos a sentirnos ni a comprendernos. Te prometo que ese tu tan tu se quedará contigo y no conmigo. Que os guardaré en mi cajón de recuerdos bonitos, y que lo abriré simplemente en alguna que otra conversación.
Y te prometo, por último,conseguir que mi yo tan yo legue a conocer algo mucho mejor que nosotras juntas.
Nuestro "hasta siempre" soñado.


Waisy.




martes, 24 de octubre de 2017

- Tu: mi punto de inflexión -

Esta vez no. Esta vez no será lo mismo.
Si lo fuese, los errores pasado perdería su condición de "lecciones", convirtiéndose en simples perdidas de tiempo.
Todas esas gotas que un dia cristalice en mi almohada que sirvan pues como fondo del pozo donde aprenderé a levantarme, y no como paño de seda para secarse una vez mas las manos.
Esta vez mis pies será plomo y mi cuerpo peso muerto.
Está vez no habrá más confianza, ni niña buena. No habrá esperas innecesarías ni segundos caminos. Esta vez solo yo. Soy la única a la que deberé mirar en este cuadro. No hay más.
Algo sencillo y real.No?

Sin embargo , muchas veces es más fácil pasar las ideas de la mente al papel, que del papel a la mente.
No intentéis repetirlo en voz alta frente al espejo; no funciona.

Como hacer entonces que no mermen esas ideas ante nuevos contra ataques? Ante nuevas amenazas? 
A modo de mantra necesitaré pues fuerza y resistencia. Palabras escasas en el mercado actual.
Un vez haya revuelto entre los escondrijos del mercado negro para encontrar esas dichosas palabras, las forjaré en una sola.
En la palabra valor.
La misma que perdí creyendo cada beso robado.
La misma que volverá a renacer gracias a esas acciones de las que nadie quiere hablar. Esas en las que tu agacharas la cabeza y condenaras culpable al pasado. Las mismas en las que el poder de tu perdón será ineficaz. Acciones erróneas tuyas y lecciones mias.
Al mismo tiempo, de cada una de ellas se alimentará mi pequeña muralla. Una tan infranqueable que ni el mejor de los poetas podrá hacerle sangrar.
Una muralla que no deberá perder sus usuales ropajes de timidez y una pizca de locura; de sinceridad y naturalidad. Pues así me definirá. Desde la primera hasta la última piedra. Rocas colocadas a conciencia por tu egoísmo y mi inocencia.
Un muralla,en definitiva,que marque mi punto y final a todo tu existencia de mi pasado.


Waisy.

- En tiempo de aguaceros -

Como ese fuerte olor a tormenta que aparece ya el día anterio. Ese suave viento que llega cual premonición con el único consejo de que te abrigues.

Lo notas en ti; en tus adentros.
Notas cómo la hecatombe susurra tu nombre por las paredes del dos por cuatro de tu cabeza.
A la par que ese sentimiento de desafío va dejando una banda sonora de carcajadas.

Todo ello alentado, como no, por el diablo rojo de tu hombro; que burla tras burla se alimenta de tu paciencia. Algo que por desgracia has ido perdiendo con el paso de eso que llaman lecciones.
Sería fácil la verdad. Lo he hecho mas veces. Es simplemente cerrar una puerta. Tapar con fuerza los ojos, para así ignorar todas esas ilusiones que la atrancan, y cerrarla.
Quizás ni haga falta taparlos.
Quizás el diablillo ya haya cumplido su misión y se haya llevado con el todas y cada una de mis esperas.
Como si de una prueba de fuego se tratara, el destino me lanza el mismo cuento. Y yo, cansada de este relato que no deja de repetirse me pregunto: y valdrá la pena esta vez la espera?

Quiero pensar que no soy una loca. Que no soy tan apasional, ni que me dejo llevar por los sentimientos tan facilmente. Quiero pensar que esto que siento es normal.

Waisy.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Soluciones a corto plazo: Dulces placebos

De esos remedios caseros difíciles de clasificar en si se esta tratando de algo que alimenta nuestro "alivio de conciencia" o,simplemente,  es una rápida patada al problema.
O quizás ambas cosas.
Sin embargo es de hipócritas creer que bastaran cuatro tablones para frenar un vendaval.
Nos mentimos a nosotros mismos con falacias del calibre más simple,  que rezan el pretexto de que "es lo único que tenemos a mano en ese momento". 



En serio? 
Tan simple resulta ser la mente humana? 
O es, tal vez,  esa falsa esperanza desesperada por salir del agujero en un " Ahora y ya".

. Miedo: así es como le llaman algunos.  Es la bolsa de donde nacen todos esos parches caseros; y es lo que nos acerca aún más al vendaval.  Una fina línea en la que lo separa todo. El SI del NO; la cual te sirve para encerrarte a cal y canto sabiendo que no te harán daño.
Pero ... cuanto aguantarás?  
Cuán grande es tu miedo como para seguir parcheando esa puerta con soluciones a corto plazo?  

.Tiempo: eso es lo que nos proporcionan esos remedios caseros.
Un tiempo del cual el miedo se nutre, ahondando aún más en el hueco de esa bala. 
Nos negamos la realidad más veces de las que pensamos al querer normalizar la Ley del mínimo esfuerzo bajo las banderas de esas soluciones rápidas; de esas chapuzas rápidas. 
Y creemos que ya esta. Que seremos inmunes de por vida al dichoso resfriado. Cuando invierno tras invierno nos hemos hartado de cohesistir con ellos. 
Porque,mientras tengamos la oportunidad de ser esclavizados por frases como la  de "salir del paso",nos conformamos con tal de ser bendecidos por la comodidad. Nuestras mentes descansarán tranquilas,pagadas con nuestro mínimo esfuerzo, asegurándonos nuestro máximo debajo de la almohada, en cada sueño que tenemos.
El miedo a la batalla final siempre será mayor que el dolor que causan los placebos. Y nos volvemos a conformar.
Y es que desconocemos el potencial de nuestro arsenal. De todo eso que guardamos bajo nuestra pequeña manga. 

Pero donde queda la curiosidad? Ese deseo por saber cuan potentes son nuestras armas?

By Waisy.

lunes, 31 de julio de 2017

- 7:31 a.m -

Y allí es donde acabé. Donde el fin sin fondo asoma la cabeza tras una loca hecatombe que escapa de todo control que un día tuve; que un día gané. Un control que ahora parece haber sido un simple sueño. Un algo que nunca ha sido realmente mío. Algo prestado por eso que pretendí llamar confianza.
Un control con imposible retroceso bajo la firme opinión de las lagrimas ya secas de mi mejilla. Mientras que mi palpitante motor se aferra a negar esa estúpida idea.
Él prefiere creer en el lado positivo de todo este caos. Inventarme una luz entre tanta oscuridad. Empeñado en recuperar ese adjetivo que fue mío.


Sin embargo toda esa positivista no pudo evitar que una vez más el cristal cayera sobre mí, haciendo sangrar de nuevo mis heridas ya cerradas a cal y canto. Esas en las que tuve que hipotecar mi sudor y racionalizar  mis lagrimas.
Porque en las épocas de bonanza nunca nos acordamos de esas otras de pobreza y hambruna.
El problema aparece cuando crees que ya lo sabías. Cuando la confianza consigue trasladarte a ese espejismo  de confort. Ese dulce placebo que hace perder el miedo y el respeto a las épocas de frío.

Nos creemos mas fuertes, más audaces. Pero si por algo es conocido el ser humano es por tropezar con la misma piedra tres veces.


Waisy.