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miércoles, 13 de junio de 2018

-Yo y mi anden de la espera-

En un intento de abrir un paréntesis entre tanto texto,tanta letra y opiniones,me pierdo. Pero un perderse sin perderse del todo. A medio camino entre el verbo encontrar y el ordenar. Poniendo de verdugo y juez a la palabra decisión.
Vasos vacíos en los que me ahogo, a  pesar de que aprendí a nadar (sin agua también). Palabras que entran pero que nunca llegan a salir del todo; que nunca llegan a convertirse en esos famosos "oídos sordos".

Waisy.

martes, 17 de abril de 2018

-La piedra en frente del zapato-

Siempre tuve claro que el ser humano aprende a base de caidas tontas; de golpes bajos y de puñaladas inesperadas.
La advertencia nunca es lo suficientemente impactante como para mermar nuestra curiosidad o,en mi caso, tozudez.
Y es cierto eso de que los ojos ven solo lo que queremos ver. Hasta que llega la piedra enfrente del zapato,haciendo que nos demos de bruces contra ese suelo que llamamos realidad.
Es difícil querer ser pajarito en un mundo de gorriones. Pero aun mas es serlo.
Donde podemos definir la linea que separa la estupidez de la bondaz?





Waisy.
-Memorias de una adolescente-

Todo comienza con una frase. Una simple frase que advierte el tono que seguiría aquella conversación.
Un bombardeo de ataques verbales comienzan a dispararse a medio camino entre el comedor y su habitación.
Es la misma canción. Una banda sonora que no logra despegarse de aquella casa.
Su cabeza comienza a emitir un leve pitido. Y con el fin de pararlo todo,pide la rendición. Decide enfundar el arma y retirarse de aquel improvisado campo de batalla.
Pero el pitido no cesa. 

El suelo le parece ahora más confortable que nunca. Como si desde allí no pudiese caer más bajo nadie ni nada.
Pensamiento tras pensamiento se entre-mezclan con una marabunta de sentimientos surgidos de la nada . 
Duele el pecho. Y la cabeza. Y poco a poco todo su ser.
Y desde aquella alfombra se preguntaba ahora si sería capaz el ser humano de crear un muro tan tan tan alto que permitiese no dolerle las personas.
Sería eso posible?  

En ese instante vio que el entenderla a ella le haría más fuerte. Cedía parte de su defensa para comprender la causa del demandante.
Solo era cuestión de tener paciencia, de meterse en sus zapatos y comprenderla. Así implicase hacerlo con un calzador.
La idea era clara y simple:en cada guerra mundial que se organizase, ceder al instante sus armas. Levantar las manos y entregarse, teniendo claro las ideas que llevaba por bandera (en secreto,claro)y aquellas otras ante las que se rendiría. 
Ese era el coste de la paz? Ceder? Dejar que el huracán hiciese los destrozos que creyese inconvenientes? 

Waisy.

martes, 20 de febrero de 2018

Olor a amarillo chillon



Un olor a libertad se coló entre los barrotes de mi ventana.
Olía rico,como a ese pastel típico de la abuela; o como a ese abrazo que te rompe los esquemas.
Olía a esa canción que eres incapaz de no tararear; a muchas cañas y demasiadas risas, que nunca son suficientes. Olía a alma llena y luna menguante; a cuando tus pies tocan la orilla del mar. Olía a playa; a música a todo volumen;a Londres. Olía mucho a Londres. 
A lagrimas que caen con peso muerto sobre la almohada,pero esta vez sin miedos,sin pedir permiso para hacerlo.A camas desechas. Al despertador de encima de tu mesilla. A demasiados libros y mucho trafico.
Olía a cielo tintado de rosas y amarillos cuando el sol dice adiós.Invadía cada espacio de mi habitación; cada susurro de mi silencio. Un olor dulce, que incitaba al hambre a que me mordiese desde dentro.


-Waisy-
Y la cuenta nos dio negativo

Porque "tu" mas "yo" nunca serán dos. Ni siquiera medias mitades. Ciframos negativo.

Y como toda buena historia siempre hay un bueno y un malo. Yo la ganadora,según el relato. Y tu,el que queda con las manos vacíasn,no?
Pero la verdad es que ninguno ganamos,si al cruzarnos la mirada no podemos apartarla.

Hora de cerrar capítulos dicen. Hora de pagar la cuenta.

Mi necesidad de un algo mío junto con tu necesidad de un alguien tuyo no es buena ecuación.

Al final, demasiado frío por esas ventanas. Demasiada resaca de sentimientos.

Refugio de paz donde los haya: eso será siempre cierto. Allí donde voy para perder y perderme. Allí donde se anula mi ser.


-Waisy-
Capitulo 2 de una obsesión.

Y pensar que lo que le ayudaba es en realidad lo que la pierde. Lo que la descoloca y le adelanta para impornerle sus propias reglas.
Cuan grande debe ser lo que me falta para quererme tan poco?- Se preguntaba.
Aquellos brazos no dejaban de ser la guarída perfecta para los fanáticos del camino corto. Punto en el cual necesitaba la mentira para no caer de nuevo. Un punto de apoyo decía ella .Aun que acababa siempre por desvelar el truco de la falacia con sus propios actos.
Él era pues un oasis en medio de tanta sequía, en el que ella no dejaba de ver tatuado por cada una de sus paredes la palabra "tranquilidad".
Eran aquellos ojos. Seguro. Aquella mirada que parecía estar contemplándole el alma.
O quizás eran aquellos labios, con un sabor a juego peligroso del que ella prefería hacer vista gorda de las consecuencias.

-Waisy-
Capitulo 1 de un algo sin nada:

Se vio buscando un lugar donde refugiar todo aquel equipaje de sentimientos y,a decir verdad, a ella también.
Necesitaba un sitio donde esperar a que la tormenta pasara. Uno donde poder arreglarse sin distracciones.
Quería curarse sola. Sabía que podía. Tenía que poder. Y aquellos brazos eran el lugar perfecto para hacerlo. 
Opositora directa y embajadora (todo a un mismo tiempo) de las escusas, se preguntaba si aquello sería una artimaña más de su cabeza para no enfrentarse a la realidad. Cerro los ojos con fuerza y sacudió la cabeza, en un intento por parar todo aquel asalto de preguntas incongruentes.
No tenía sentido. O no lo suficiente al menos.
Era la primera vez que podía ver con objetividad su propia subjetividad. Capacitada para saber con toda seguridad que aquello sería una estancia corta. Que duraría lo que la tormenta en amainar.
Entonces... por qué querían las dudas secuestrar su mente con preguntas de aquel calibre? por qué tanto miedo? ...

... Y un beso en el pelo, como escalofrío que recorre toda la espalda, la trajo de nuevo a la realidad. Con un sabor de fondo a ternura; con un "quedate un ratito más". Un algo digno de vicio.

La palabra era  < calma >. Así creía ella poder definirlo a él. Algo que le enseñaba a pecar con gusto; sin remordimientos.
Sin duda el refugio perfecto para esconderse. No solo de la lluvia. A veces, incluso de todo y todos. Sus heridas ya no dolían allí dentro. Entre esos dos brazos sus preocupaciones dejaban de existir. Y sus ojos volvían a recuperar el azul que un día tuvieron.


-Waisy-

lunes, 22 de enero de 2018

- El pecado de ese deja-bu -

Y si me lo pensase por segunda vez?
Si lo repitiese bajito en voz alta.Que para los adentros estas cosas nunca se escucharon bien.
Si me lo preguntase cómo aquel que no ha entendido. 

Quizás puede que la respuesta fuese un sí. Quizás volvería a caer.
Quizás dejaría atraparme por esa sonrisa tan tuya. Por ese bodorrio de frases de librillo,mezcladas con algo de chulería de segunda mano. 
Les permitiría a tus ojos la incertidumbre de mis labios entre risiyas de chica tonta.
No me preguntes el "por que", pero en ese "quizás" mi mente me daría la licencia para dejarme caer de nuevo.
Abalada,como no, por la escusa de que esta vez fuese el adjetivo "diversión" quien me coronase; y el termino "alcohol" quien me presidiese.

Menos mal que no acostumbro a preguntarme las lecciones aprendidas dos veces. 
Menos mal que me enseñaste.
Y menos mal que hoy voy con tiempo y no me importa esperar a otro tren; a otra estación.


Waisy.